Desplegamos redes IoT de bajo consumo para medir condiciones ambientales, riesgo de incendio, humedad, suelo y evolución del ecosistema en proyectos forestales de carbono.
La sensorización forestal no sustituye al inventario ni a la certificación, pero aporta una capa continua de datos que mejora la calidad del seguimiento. Permite detectar riesgos, documentar condiciones ambientales y reforzar la permanencia del proyecto.
Un proyecto de carbono requiere demostrar que el carbono almacenado se mantiene en el tiempo. Los sensores permiten monitorizar los factores de riesgo —incendio, sequía, plagas— y generar evidencias continuas que refuerzan la trazabilidad del sistema MRV.
Los datos de sensorización complementan —no reemplazan— el inventario forestal periódico y los procesos de verificación externa. Su valor reside en la continuidad y en la capacidad de detectar anomalías entre visitas de campo.
Temperatura, humedad relativa, presión atmosférica, radiación solar y condiciones locales del dosel forestal. Datos a nivel de rodal.
Seguimiento del estrés hídrico a diferentes profundidades. Apoyo a modelos de crecimiento forestal y detección de sequías tempranas.
Indicador clave para la evaluación del riesgo de incendio forestal. Permite anticipar condiciones críticas de propagación.
Datos de viento, precipitación, radiación y condiciones atmosféricas críticas. Base para el cálculo de índices de riesgo.
Medición continua del crecimiento radial en árboles seleccionados. Datos de campo para validar y refinar modelos de carbono.
Comunicación de bajo consumo energético para grandes áreas forestales sin cobertura. Transmisión eficiente desde zonas remotas.
La red está diseñada para funcionar en entornos forestales remotos sin infraestructura eléctrica ni cobertura convencional. Gateways alimentados por panel solar recogen los datos de los nodos de campo y los transmiten a la plataforma MRV.
El sistema es escalable, modular y adaptable a la superficie y características de cada proyecto. Los datos quedan disponibles en la plataforma con trazabilidad completa para su uso en informes y evidencias.
En proyectos de gran escala, la estrategia no consiste en instalar sensores en cada hectárea, sino en diseñar una red inteligente basada en estratos forestales, zonas críticas, riesgos y representatividad estadística.
Combinamos sensores de campo con satélite, dron, SIG e inventario para obtener una visión completa y eficiente del proyecto. Cada sensor aporta donde la teledetección tiene limitaciones y viceversa.
Monitorización continua de humedad de combustible, temperatura y viento para alertas tempranas de condiciones críticas.
Seguimiento de humedad de suelo en períodos secos para detectar riesgos de mortalidad y pérdida de biomasa.
Datos microclimáticos y de suelo para evaluar las condiciones de regeneración tras actuaciones selvícolas o perturbaciones.
Evidencias continuas de que el carbono almacenado no ha sido afectado por perturbaciones durante el período de seguimiento.
Identificación automática de valores fuera de rango que pueden indicar plagas, sequía extrema u otras perturbaciones.
Datos ambientales objetivos que respaldan las decisiones de gestión forestal documentadas en el sistema MRV.
Series temporales de datos de campo que complementan el inventario y la teledetección como evidencias auditables para certificadoras y verificadores externos.
Evaluamos la superficie, las necesidades de seguimiento y diseñamos la arquitectura de sensores más adecuada para reforzar el sistema MRV de tu proyecto forestal.