Diseñamos actuaciones de gestión forestal orientadas a mejorar el almacenamiento de carbono, la resiliencia del monte y la trazabilidad ambiental del proyecto.
La gestión forestal mejorada —IFM, Improved Forest Management— consiste en aplicar cambios de gestión en masas forestales existentes para aumentar el carbono almacenado, reducir emisiones, mejorar la salud del ecosistema o disminuir riesgos frente al escenario habitual de gestión.
Las prácticas IFM pueden incluir alargar turnos de corta, reducir degradación, conservar áreas estratégicas, gestionar incendios, plagas y enfermedades, o mejorar la estructura forestal. El ICVCM describe estas prácticas dentro de metodologías IFM aprobadas y señala que los créditos pueden emitirse tanto por emisiones evitadas como por remociones de carbono.
En todos los casos, la mejora debe ser medible, adicional y verificable respecto a una línea base creíble. Nuestro sistema MRV proporciona la estructura técnica para documentarlo.
Aumentar el tiempo de permanencia de la biomasa forestal para incrementar el carbono almacenado respecto al escenario de gestión habitual.
Limitar aprovechamientos respecto a la línea base cuando exista justificación técnica y económica que permita demostrar adicionalidad.
Favorecer masas más estables, diversas y resilientes mediante selvicultura que mejore la composición, densidad y dinámica del bosque.
Reducir el riesgo de reversión mediante tratamientos preventivos, fajas cortafuegos, monitorización ambiental y gestión de la carga de combustible.
Detectar señales tempranas de deterioro mediante seguimiento de campo, sensores IoT y análisis de teledetección para respuesta temprana.
Mejorar zonas degradadas y reforzar la capacidad futura de captura mediante regeneración natural asistida o reforestación complementaria.
No toda gestión forestal genera créditos de carbono. Para que un proyecto IFM pueda aspirar a un proceso de certificación, la mejora debe ser medible, adicional y verificable. Estos son los criterios técnicos clave que estructuran nuestro trabajo:
Analizamos la situación actual de tu monte, identificamos actuaciones de mejora posibles y evaluamos si el proyecto cumple las condiciones técnicas previas para un proceso de certificación.